

En la parte de arriba tienen varios fotogramas de un negativo escaneado que luego fue pasado a positivo. Además, pueden ver la serie de fotos que se hizo en esa pequeña muestra de los 36 fotogramas que suelo usar y, como pueden darse cuenta, cuando se trabaja en film no hay como borrar la foto, queda grabada en la película. Pienso que eso es lo que le da esa magia a la fotografía analógica (química) el tener limitados disparos que exige pensar bien en la fotografía que vas a tomar, disfrutas de ello y cuando vas a revelar el carrete (film) por primera vez y luego de mucho tiempo, verás lo que has obtenido de esa sesión o sesiones. La foto que presento fue hecha en Budapest (Hungría) en el año 2014, mucho tiempo ¿verdad? esa es otra de las importancias de viajar y hacer fotos en un soporte físico y no digital, que si bien hubiera hecho con una cámara «moderna» hay un 80% de probabilidad que esta foto ya no esté en mis archivos, porque se borró, el disco duro se dañó, y qué vicisitudes más me hubiesen pasado.